Aki no koe

«Aki no koe» significa Voz del otoño, un «kigo» (un término en concreto que designa a la estación en que se sitúa el haiku) empleado para el otoño, que hace referencia específica a sus sonidos propios: de los animales que más relacionamos con ella, aquellos desprendidos de las costumbres típicas, en fin, toda una pléyade de pequeños momentos y sorpresas que acompañan al ocaso del año.

En esta antología se recogen los haikus de 102 «haijines» de gran talento, entre los que he tenido el honor de figurar, que rinden (rendimos) pleitesía al poder de la estación más evocadora, que más nos acerca a nuestra mortalidad y que despierta una vinculación espiritual única, hallada en el umbral de todas las cosas. Además cuenta con algunas composiciones de maestros y maestras consagrados del género, que dan un broche de oro a este sincero proyecto.

Pero sin duda lo más positivo de esta colección de haikus es que los beneficios van destinados a la Asociación Española Contra el Cáncer. No existe mejor razón para acercarse y descubrir este arte, si uno es lego en la materia, o de apreciar a nuevos creadores que tratan de compartir sus visiones poéticas.

Sin más, dejo aquí mi humilde aportación:

En el otoño / toda luz es ocaso. / Las hojas bailan.

La manera más sencilla y rápida de encontrarlo es en Amazon . Recordad que es por una buena causa.

© Raúl Martín Calatayud